El manejo de emociones y del estrés implica reconocer, entender y regular las emociones propias, así como desarrollar estrategias para afrontar situaciones estresantes de manera saludable. Esto incluye técnicas de relajación, como la respiración profunda, la meditación y el ejercicio físico, así como la búsqueda de apoyo social y la identificación de factores desencadenantes del estrés.